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Navantia ha elegido la feria Euronaval de París para hacer la puesta de largo de su más moderno buque de guerra, la futura F110 Flight II, una evolución de la fragata actualmente en construcción para la Armada española que busca reforzar especialmente sus capacidades de defensa aérea y antimisil.
Durante la presentación del proyecto, la compañía mostró en distintas infografías los principales sistemas de armas y sensores previstos para el buque, así como una simulación en vídeo en la que se representa su actuación frente a amenazas aéreas, de superficie, submarinas y balísticas. Asimismo, el responsable de Programas de Defensa de Navantia, Rafael Seijo, y Eduardo Dobarro, director del astillero de Ferrol donde se construyen las F110 y se construirán también las Flight II, desgranaron las principales características del buque.
La nueva configuración contempla un total de 64 celdas de lanzamiento vertical Mk 41, frente a las 16 de la primera versión de la F110. A este incremento de potencia de fuego se suman ocho misiles antibuque NSM, distribuidos en dos lanzadores cuádruples, el cañón principal de 127 milímetros, sistemas de defensa de punto, ametralladoras de 12,7 milímetros, lanzadores de torpedos y diferentes equipos de contramedidas.
El esquema presentado por Navantia también recoge la posibilidad de incorporar munición merodeadora, sistemas de armas de energía dirigida y capacidades específicas contra sistemas aéreos no tripulados. El conjunto se articula alrededor del radar SPY-7 de Lockheed Martin, el sistema de combate Aegis y el sistema de gestión de combate Scomba NG de Navantia, con la incorporación de la capacidad de combate cooperativo CEC (Cooperative Engagement Capability).
Durante el acto, Dobarro destacó que la nueva versión parte de un diseño ya maduro y de un programa que avanza por delante de los plazos previstos. "Decidimos introducir cambios menores de diseño manteniendo la madurez para eliminar cualquier riesgo en la nueva plataforma", explicó. La compañía considera que esta evolución permitirá incrementar de forma notable la capacidad antiaérea sin renunciar a las prestaciones antisubmarinas y antisuperficie de la F110 original.
64 celdas Mk 41 para una combinación de misiles
El principal cambio en el armamento de la Flight II se encuentra, como ya explicó Infodefensa, en sus sistemas de lanzamiento vertical. La presentación muestra dos bloques Mk 41 de distinta longitud: uno de 48 celdas Strike Length y otro de 16 celdas Tactical Length. En total, la fragata dispondrá de 64 celdas, cuatro veces más que las 16 previstas en la configuración inicial.
Esta capacidad amplía las opciones de empleo de misiles antiaéreos y antimisiles de diferentes alcances y cometidos. En una de las infografías, Navantia mostró una selección de los interceptores que podrían asociarse a estos lanzadores: el ESSM Block 2, el SM-2 Block IIIC, el SM-6, el SM-3 y el PAC-3 MSE. También aparece el misil de crucero Tomahawk, cuya utilización se vincula a las celdas de longitud Strike.
Aunque hoy por hoy la Armada española no tiene previsto incorporar este misil, el Tomahawk, sí que el astillero español lo ha tenido en cuenta por si un potencial cliente extranjero lo quiere utilizar o si España cambia de opinión más adelante y opta por utilizarlo.
La presentación identifica, por tanto, un abanico de posibles municiones para adaptar la configuración del buque a distintos escenarios. El ESSM Block 2 aparece representado con una capacidad de cuatro misiles por celda, lo que permitiría alcanzar un máximo teórico de 256 unidades si las 64 celdas se destinasen a este interceptor, pues cada una de ellas puede albergar hasta cuatro ESSM.
El SM-2 Block IIIC figura como interceptor de defensa antiaérea con guiado activo y semiactivo, mientras que el SM-6 se presenta como una munición destinada a combatir amenazas aéreas y balísticas. El SM-3, por su parte, está asociado a la interceptación de misiles balísticos fuera de la atmósfera.
La lista incorpora asimismo el PAC-3 MSE, identificado como interceptor de la capa inferior de defensa antimisil mediante impacto directo, y el Tomahawk para misiones de ataque a larga distancia.
No obstante, esta relación debe interpretarse como el abanico de opciones de armamento, no como una carga de combate ya definida. Los propios directivos de Navantia advirtieron de que la configuración de misiles no está publicada (missile load-out not published). La selección final dependerá de los requisitos operativos y de la integración que se concrete para cada buque. Tampoco supone que todas las municiones representadas se embarquen simultáneamente.
Ocho misiles NSM y un cañón principal de 127 milímetros
La capacidad de defensa aérea y antimisil no sustituye al armamento antisuperficie de la F-110. Se mantienen dos lanzadores cuádruples para misiles Naval Strike Missile (NSM), desarrollados por Kongsberg. Situados a ambas bandas del buque, permiten disponer de una carga total de ocho misiles antibuque.
Este armamento proporciona a la fragata capacidad para atacar unidades de superficie, mientras que el resto de los sistemas permite hacer frente a amenazas de distinta naturaleza. La compañía mantiene también el cañón naval principal de 127 milímetros, suministrado por Leonardo, situado en la zona de proa. Para su dirección de tiro, el esquema identifica el sistema Dorna, desarrollado por Navantia y Leonardo.
La presentación muestra además dos sistemas Mk 99 de control de tiro de Raytheon, uno en la parte delantera y otro en la trasera del buque. Estos equipos forman parte de la arquitectura de dirección de tiro asociada a los misiles antiaéreos y complementan las capacidades de detección y seguimiento del radar principal.
En el apartado de armamento de menor calibre, contará con ametralladoras automáticas de 12,7 milímetros de Escribano, ubicadas a babor y estribor. Junto a ellas aparecen dos sistemas de defensa de punto CIWS, también representados en ambas bandas, destinados a proporcionar una última capa de protección frente a amenazas que puedan superar las defensas de mayor alcance o aproximarse al buque.
El esquema incluye igualmente lanzadores de munición merodeadora en las bandas de la fragata. Esta capacidad permitiría ampliar las opciones de vigilancia y ataque frente a objetivos, aunque la presentación no detalla el modelo de munición ni sus características.
Defensa antitorpedo, señuelos y armas de energía dirigida
La protección del buque también contempla medidas frente a torpedos y misiles antibuque. En el apartado antisubmarino, se identifican lanzadores de torpedos situados a ambas bandas, aunque no se especifica el modelo de arma ni el número de tubos. La defensa frente a torpedos incluye el sistema Nixie, que aparece asociado a la presentación como equipo de contramedidas.
El buque incorpora asimismo seis lanzadores de señuelos, distribuidos a lo largo de la plataforma. Estos sistemas permiten desplegar contramedidas destinadas a dificultar la adquisición del buque por parte de sensores y buscadores de misiles, dentro de la defensa frente a amenazas que se aproximen a la fragata.
Otra de las capacidades que aparecen en el esquema es la de armas de energía dirigida, identificadas mediante las siglas DEW (Directed Energy Weapons). Navantia contempla espacio para estos sistemas en ambas bandas, aunque no se especificó el modelo de arma láser ni su potencia. La incorporación de esta tecnología se plantea como una capacidad de crecimiento de la plat
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Navantia ha elegido la feria Euronaval de París para hacer la puesta de largo de su más moderno buque de guerra, la futura F110 Flight II , una evolución
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Navantia ha elegido la feria Euronaval de París para hacer la puesta de largo de su más moderno buque de guerra, la futura F110 Flight II , una evolución de la fragata actualmente en construcción para la Armada española que busca reforzar especialmente sus capacidades de defensa