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Luego de completar una serie de hitos en su proceso de incorporación a la flota, el futuro portaaviones nuclear USS John F. Kennedy (CVN-79) continúa avanzando con las pruebas de compatibilidad de aeronaves. En esta nueva etapa, el buque recibió a un EA-18G Growler de la Armada de Estados Unidos, que realizó operaciones sobre su cubierta de vuelo el pasado 24 de octubre, como parte de las evaluaciones de sus sistemas de lanzamiento y recuperación.
EA-18G Growler
La aeronave pertenece al Escuadrón de Pruebas y Evaluación Aérea 23 (VX-23), conocido como Salty Dogs, y fue fotografiada mientras se desplazaba por la cubierta del portaaviones antes de su lanzamiento. Estas actividades buscan comprobar la compatibilidad entre las aeronaves embarcadas y los equipos del buque, así como evaluar el funcionamiento de los sistemas necesarios para las operaciones aéreas. En particular, las pruebas permiten verificar las capacidades operativas de los mecanismos de lanzamiento y recuperación que empleará el Kennedy.
La participación del EA-18G Growler adquiere especial relevancia por tratarse de una aeronave especializada en guerra electrónica, cuya operación embarcada constituye una de las capacidades que deberá sostener el futuro portaaviones. Su integración en las evaluaciones permite avanzar en la comprobación de las condiciones necesarias para operar con distintos medios del Ala Aérea Embarcada, más allá de las pruebas ya realizadas con aeronaves de combate convencionales y furtivas.
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Estas actividades se suman a otros avances recientes del programa. El pasado 13 de octubre, la Armada estadounidense confirmó el primer aterrizaje de un caza furtivo F-35C en un portaaviones de la clase Gerald R. Ford. La operación también estuvo a cargo de una aeronave del VX-23 y representó un hito para la futura incorporación de los cazas de quinta generación a bordo del CVN-79. Previamente, el astillero HII Newport News Shipbuilding había completado las pruebas de aceptación del buque, habilitando el avance hacia nuevas evaluaciones en alta mar.
Sin embargo, el desarrollo de la clase Ford continúa condicionado por el debate sobre algunas de sus principales innovaciones tecnológicas. Entre ellas se encuentran el Sistema Electromagnético de Lanzamiento de Aeronaves (EMALS) y el sistema avanzado de detención (AAG), concebidos para mejorar las operaciones de lanzamiento y recuperación respecto de las soluciones empleadas en los portaaviones de la clase Nimitz. La propuesta de la Casa Blanca de regresar a catapultas de vapor y sistemas hidráulicos para futuras unidades abrió interrogantes sobre el rumbo del programa, aunque el John F. Kennedy y el USS Enterprise (CVN-80) mantendrían la configuración prevista.
De cara a su entrada en servicio, proyectada para 2027, el CVN-79 deberá completar distintas etapas de evaluación antes de alcanzar su plena capacidad operativa. Las recientes pruebas con el EA-18G Growler y el F-35C muestran que la Armada estadounidense continúa verificando la compatibilidad de sus principales aeronaves embarcadas con los nuevos sistemas del buque, un proceso fundamental para consolidar las capacidades operativas de la segunda unidad de la clase Gerald R. Ford.
*Créditos de las imágenes: DVIDS.-
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