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El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha puesto en marcha una competición nacional para elegir la ubicación de una nueva gran base militar que aspira a convertirse en una instalación de referencia para las operaciones y las capacidades de defensa de las próximas décadas.
La iniciativa, denominada Next Great American Base, contempla un recinto de 40.500 y 101.200 hectáreas y una población militar de entre 15.000 y 25.000 efectivos. El objetivo es construir una instalación completamente nueva en el territorio continental estadounidense, en un proyecto que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, presenta como un cambio respecto a décadas de inversión en infraestructuras militares existentes.
Según el documento oficial de preguntas y respuestas publicado por el departamento, los estados interesados deberán presentar una carta de candidatura de una página antes del 1 de diciembre de 2026. El Pentágono prevé comunicar en los primeros meses de 2027 qué propuestas superan la evaluación inicial y convocar a sus responsables a reuniones y visitas a los emplazamientos durante la primavera. La selección definitiva está prevista para junio de 2027.
Una instalación autosuficiente y preparada para nuevas amenazas
La nueva base se concibe como una plataforma de proyección de fuerza que integre tecnologías avanzadas y reduzca su dependencia de infraestructuras civiles. Entre sus características previstas figuran la generación eléctrica independiente, los sistemas autónomos y las capacidades avanzadas de defensa antiaérea. La iniciativa también contempla infraestructuras modernas para los militares y sus familias.
El proyecto se enmarca en los esfuerzos de Washington por adaptar las instalaciones militares a un escenario marcado por las amenazas a las redes eléctricas, los ciberataques y el empleo de sistemas no tripulados. La propuesta busca que la base pueda mantener sus funciones esenciales incluso si se producen interrupciones en la red eléctrica comercial.
La competición estará abierta a emplazamientos de todo el territorio continental de Estados Unidos que cumplan los criterios preliminares. El documento oficial aclara que no es imprescindible encontrarse cerca de una masa de agua y que también podrán presentarse terrenos que alberguen antiguas instalaciones militares o que sean adyacentes a bases en funcionamiento.
Los estados deberán presentar sus candidaturas
El Departamento de Guerra invita a los gobernadores y a las autoridades militares estatales a presentar sus propuestas. La disponibilidad de terrenos y el apoyo local serán elementos relevantes del proceso, junto con la capacidad para reducir los trámites administrativos que puedan retrasar el desarrollo del proyecto.
El intervalo de 100.000 a 250.000 acres se establece como una referencia para la planificación, pero no excluye candidaturas con superficies menores o mayores si presentan argumentos convincentes. Una vez recibidas las cartas de candidatura, el departamento comunicará las instrucciones correspondientes a las ubicaciones que superen el primer filtro.
Pese a que el Pentágono ha fijado un calendario para seleccionar la ubicación, el documento advierte expresamente de que participar en esta fase preliminar no supone un compromiso de elegir un emplazamiento, aceptar terrenos u otras aportaciones ni iniciar la construcción. Cualquier decisión posterior estará sujeta a la legislación aplicable, la disponibilidad de créditos presupuestarios, las autorizaciones necesarias y las evaluaciones específicas del proyecto.
Por tanto, la iniciativa se encuentra todavía en una fase de selección y evaluación de posibles ubicaciones. La fecha prevista para anunciar la elegida es junio de 2027, pero el calendario de construcción y el coste total de la futura instalación no quedan definidos en el documento de preguntas y respuestas.
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El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha puesto en marcha una competición nacional para elegir la ubicación de una nueva gran base militar que aspira
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El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha puesto en marcha una competición nacional para elegir la ubicación de una nueva gran base militar que aspira a convertirse en una instalación de referencia para las operaciones y las capacidades de defensa de las próximas décadas.