Contenido original
El Ejército de Tierra ha licitado un acuerdo marco para garantizar el mantenimiento de sus carros de recuperación M-47 ER3, carros de zapadores M-60 y vehículos lanzapuentes sobre barcazas M-60 y M-47, medios que continúan prestando servicio en las unidades de ingenieros para apoyar la movilidad de las fuerzas acorazadas y mecanizadas. El contrato cuenta con un valor estimado de 5,62 millones de euros sin impuestos, equivalente a 6,8 millones de euros con IVA, y una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de dos prórrogas.
La licitación, impulsada por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra, tiene como objetivo mantener la disponibilidad operativa de estos vehículos mediante servicios de reparación y mantenimiento y el suministro de los repuestos necesarios. El acuerdo marco permitirá atender las necesidades que se presenten durante su vigencia sin tener que iniciar un procedimiento de contratación independiente para cada actuación.
La duración prevista es de cuatro años, con un máximo de dos prórrogas, de acuerdo con las condiciones recogidas en el pliego administrativo. El importe de 6,8 millones de euros corresponde al valor estimado global de la licitación con impuestos incluidos y no implica que toda esa cantidad vaya a ejecutarse necesariamente.
Los tres tipos de vehículos incluidos cumplen funciones diferentes, aunque complementarias. Los carros de recuperación permiten auxiliar y retirar vehículos inmovilizados, los carros de zapadores realizan trabajos de ingeniería de combate y los lanzapuentes facilitan el paso de las unidades por obstáculos que impedirían o dificultarían el avance de los vehículos de cadenas.
El M-47 ER3, un vehículo para recuperar blindados averiados
El carro de recuperación M-47 ER3 deriva del carro de combate estadounidense M-47 Patton, una plataforma que España recibió durante la segunda mitad del siglo XX y que posteriormente fue adaptada para diferentes funciones auxiliares. En esta configuración, el vehículo prescinde de su cometido original de combate para prestar apoyo logístico y técnico a las unidades acorazadas.
El Ejército de Tierra recoge entre sus características un peso en orden de combate de aproximadamente 48 toneladas, una tripulación de cuatro militares, una velocidad máxima de 43 kilómetros por hora y una autonomía de hasta 600 kilómetros. Su equipamiento específico incluye una grúa con capacidad de izado de hasta 22 toneladas, un cabrestante con capacidad de tracción de hasta 35 toneladas y una pala empujadora, además de equipos auxiliares de soldadura.
Estas herramientas permiten intervenir sobre vehículos inmovilizados, facilitar su recuperación y colaborar en tareas de mantenimiento sobre el terreno. El carro también puede emplearse para despejar obstáculos o apoyar trabajos de ingeniería y reparación en zonas donde el uso de vehículos logísticos convencionales resulta más limitado.
El Ejército de Tierra no publica en las fuentes abiertas consultadas un inventario actualizado que permita precisar cuántos M-47 ER3 permanecen actualmente en servicio. Por ello, no es posible establecer una cifra fiable de las unidades que serán atendidas a través del acuerdo marco.
Los carros de zapadores M-60, especializados en abrir paso
El segundo medio incluido en el contrato es el carro de zapadores M-60, conocido en el Ejército español como CZ 10/25 E Alacrán. Se trata de una transformación del carro de combate estadounidense M-60A1, adaptado para ejecutar trabajos de ingeniería en primera línea y acompañar a las unidades acorazadas durante sus movimientos.
En 1996, el Ministerio de Defensa contrató la transformación de 38 carros M-60A1 en vehículos de zapadores. Las entregas se realizaron entre 1997 y 1999. De ese lote inicial, doce unidades fueron dadas de baja en 2011, aunque esta cifra histórica no permite determinar por sí sola el inventario operativo actual.
La modificación sustituyó la torre y el armamento principal del carro por un conjunto de herramientas de ingeniería. El Alacrán dispone de una pala empujadora en la parte delantera y un brazo articulado de retroexcavación que permite excavar, retirar tierra y obstáculos y realizar trabajos de acondicionamiento del terreno. También incorpora un cabrestante y conserva el grupo motor, el tren de rodaje y la suspensión del M-60A1, por lo que mantiene las características básicas de movilidad de la plataforma original.
Su cometido es facilitar el avance de las fuerzas propias, abrir itinerarios, retirar obstáculos y apoyar la preparación de posiciones y pasos. La protección de la barcaza permite realizar estas tareas en entornos operativos más exigentes que los que podrían afrontar máquinas de obras públicas sin blindaje.
El Ejército de Tierra mantiene estos vehículos en unidades de ingenieros, aunque su antigüedad ha impulsado la búsqueda de sustitutos más modernos. Entre las alternativas estudiadas figura el vehículo de asalto de ingenieros Keiler NG, basado en la familia Leopard 2, destinado a reemplazar progresivamente los carros de zapadores sobre plataforma M-60.
Los lanzapuentes permiten superar obstáculos
El tercer vehículo incluido en el acuerdo marco es el lanzapuentes sobre barcaza M-60/M-47. Su función es desplegar un puente móvil que permita a carros de combate, vehículos de combate de infantería y otros medios militares atravesar zanjas, cortaduras y otros obstáculos que no puedan superar por sus propios medios.
El Ejército de Tierra dispone de vehículos lanzapuentes de la familia VLPD 26/70 E Leguan, basados en la plataforma M-60A1 y equipados con un puente deslizante de aleación de aluminio. Según la ficha oficial del Ejército, el sistema puede desplegar un puente de 26 metros de longitud y permite superar zanjas de hasta 2,3 metros. El conjunto pesa unas 56 toneladas con el puente instalado y necesita aproximadamente cinco minutos para ejecutar las operaciones de lanzamiento o recogida.
El puente está diseñado para soportar el paso de vehículos militares pesados, con una clasificación de carga de clase militar 70 para vehículos de cadenas. El sistema hidráulico permite controlar las operaciones desde el interior del vehículo, lo que facilita su empleo en condiciones operativas y reduce el tiempo necesario para establecer un paso.
La familia también incluye un ejemplar desarrollado sobre barcaza M-47. En 1992 se construyó una unidad con un puente deslizante Leguan de clase 60 y 24 metros de longitud, que posteriormente fue modificada para normalizarla con el sistema VLPD 26/70 E. La documentación histórica del Ejército sitúa este vehículo en unidades de ingenieros después de haber prestado servicio en el Batallón de Ingenieros XII y en la Academia de Ingenieros.
En cuanto a las cantidades actualmente disponibles, el Ejército no ofrece un inventario público actualizado que permita establecer con precisión cuántos lanzapuentes M-60/M-47 siguen operativos. No obstante, Infodefensa informó en enero de 2025 de que el Ejército de Tierra mantenía en servicio alrededor de medio centenar de carros de zapadores y lanzapuentes sobre barcaza M-60.
La renovación de estos medios se encuentra entre las necesidades de modernización de los ingenieros militares. Mientras se desarrollan o incorporan plataformas de nueva generación, el acuerdo marco permitirá sostener los vehículos actuales y mantener sus capacidades de recuperación, apertura de itinerarios y franqueamiento de obstáculos.
Bajada
El Ejército de Tierra ha licitado un acuerdo marco para garantizar el mantenimiento de sus carros de recuperación M-47 ER3 , carros de zapadores M-60
Resumen neutral
El Ejército de Tierra ha licitado un acuerdo marco para garantizar el mantenimiento de sus carros de recuperación M-47 ER3 , carros de zapadores M-60 y vehículos lanzapuentes sobre barcazas M-60 y M-47 , medios que continúan prestando servicio en las unidades de ingenieros