Contenido original
Navantia trabaja con la Armada en una evolución de la fragata F110 con capacidades reforzadas de defensa aérea y antimisil. El plan inicial es adquirir dos buques con esta configuración que presenta ligeras modificaciones en el diseño para instalar dos sistemas de lanzamiento vertical de misiles (VLS), pasando de las 16 celdas de la F110 actual a las 64 celdas de la nueva versión.
Respecto al casco, la conocida como F110 Flight II tendrá una eslora de 149,8 metros -frente a 145 metros de la actual-, una manga de 18,6 metros -sin variación- y un calado 5,2 metros -4,95 tiene la primera serie de cinco unidades-. El buque, en concreto, aumentará la eslora unos tres metros por la popa y el resto por la proa.
Con el incremento de capacidades antiaéreas, el buque, definido por el constructor naval como una fragata pesada, alcanzará las 7.000 toneladas de desplazamiento, alrededor de 800 más, y también ganará un nudo de velocidad máxima llegando a los 29, según ha desvelado la compañía en un encuentro con periodistas en Ferrol, tras la botadura de la segunda F110, la Roger de Lauria.
La principal novedad es el salto a las 64 celdas, repartidas en dos VLS MK-41; uno situado en la proa con 48 celdas (striker) y un segundo en el 'cuerpo' del buque de 16 celdas (tácticas). La fragata podrá lanzar diferentes tipos de misiles, los ya utilizados por la Armada, como el ESSM y el SM2, y también las variantes del Patriot PAC-3 para su lanzamiento desde buques.
A modo de resumen, la F110 Flight II mantiene prácticamente las capacidades de guerra antisubmarina y antisuperficie de la F110 original e incrementa de forma exponencial las de defensa aérea y antimisiles -incluidos balísticos-. El director del astillero de Navantia Ferrol, Eduardo Dobarro, resalta que ninguna fragata ofrece estas características hoy por hoy en el mercado.
El buque mantiene diferentes equipos y armamento como los dos lanzadores de misiles antibuque NSM con capacidad para lanzar cuatro cada uno, el cañón de 127 mm, los lanzadores de señuelos, el sistema SRQ-4 de enlace de datos, utilizado para las comunicaciones entre helicóptero y el buque, o el sistema de defensa contra torpedos Nixie.
Un radar SPY más potente
También tiene el radar SPY-7 (V)2 y, por supuesto, el sistema Aegis con el sistema de dirección de tiro MK99, si bien, el radar gana en alcance, detección y procesamiento de amenazas aéreas. Para ello, incrementa los SAS por array, de los 68 hasta los 100.
Ambos, al igual que las F110 en construcción, estarán en el interior del mástil integrado, junto con el radar en banda X, conectados al sistema de combate Scomba NG de Navantia. En este punto, otra novedad es la apuesta por la nube de combate naval.
Armas de energía dirigida, antidrón y munición merodeadora
Entre las nuevas capacidades también destacan un lanzador de munición merodeadora, armas de energía dirigida (DEW) y sistema antidrón. Además, para hacer frente a amenazas asimétricas, el buque contará con un sistema de defensa de punto (CWIS) y dos estaciones de armas remotas 12,7 mm.
Respecto a las capacidades antisubmarinas, la F110 Flight II no llevará el sonar Captas-4, aunque dispondrá de sonar de profundidad variable y sonar de casco, además de lanzador de torpedos.
La bahía de carga multimisión estará preparada para el despliegue y operación de drones (aéreos, de superficie y submarinos) integrados a través del sistema Naiad de Navantia en el sistema de combate de la fragata. Además, el buque tendrá capacidad para llevar dos helicópteros.
Cinco años para entregar desde la firma
Desde el constructor naval explican que están listos para la firma de la fase de diseño final con el Ministerio de Defensa entre el próximo mes de diciembre y enero de 2027, aunque dejan claro que nada está definido; todo depende del escenario político.
Esta fase, con una duración estimada de nueve meses, tiene como objetivo concretar el diseño definitivo, y negociar las condiciones económicas, antes de la firma de la orden de ejecución, que podría producirse en un escenario optimista dentro de un año.
De mantener estos plazos, Navantia calcula que la primera unidad podría estar operativa en un plazo de cinco años desde la formalización del pedido, entre 2032 y 2033.
Bajada
Navantia trabaja con la Armada en una evolución de la fragata F110 con capacidades reforzadas de defensa aérea y antimisil. El plan inicial es adquirir dos
Resumen neutral
Navantia trabaja con la Armada en una evolución de la fragata F110 con capacidades reforzadas de defensa aérea y antimisil. El plan inicial es adquirir dos buques con esta configuración que presenta ligeras modificaciones en el diseño para instalar dos sistemas de lanzamiento