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La Armada de EE.UU. (US Navy) realizó por primera vez una conexión de mando y control entre un portaaviones nuclear en navegación y el drone cisterna MQ-25A Stingray, ubicado en una instalación terrestre. La prueba se llevó a cabo a bordo del portaaviones USS Ronald Reagan (CVN 76) en el océano Pacífico y permitió validar una conexión satelital más allá de la línea de visión directa. El ensayo representa un nuevo avance hacia la futura operación de drones embarcados y su integración con las aeronaves tripuladas.
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Pruebas del MQ-25 Stingray y avances recientes del programa
Durante la prueba preliminar en el mar, el Centro de Guerra Aérea No Tripulada (UAWC) del USS Ronald Reagan utilizó su estación de control terrestre MD-5C. Mediante una red de satélites en órbita terrestre baja proliferada (pLEO), el sistema estableció una conexión con una aeronave MQ-25A de pruebas situada en las instalaciones de Boeing en Mascoutah, Illinois. De este modo, la Armada comprobó la capacidad de mantener el enlace entre el portaaviones en movimiento y el drone en tierra.
MQ-25A Stringray de la Armada de EE.UU. (US Navy)
El ensayo forma parte de una serie de pruebas destinadas a validar procedimientos, redes e interfaces del sistema. Previamente, la Oficina del Programa de Aviación Embarcada No Tripulada (PMA-268) había realizado ensayos en puerto y en el mar junto con el equipo integrado de pruebas del MQ-25. En estas actividades participaron la Armada estadounidense, Boeing y Lockheed Martin, responsables de distintos componentes del programa.
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En julio, el MQ-25A completó su segundo vuelo de prueba desde el aeropuerto MidAmerica St. Louis, en Mascoutah. Ese avance se sumó a la autorización concedida en mayo para iniciar la fase de producción, después de que el programa alcanzara el denominado hito C. Posteriormente, en septiembre, la Armada adjudicó a Boeing un contrato de US$ 562 millones para producir tres aeronaves del primer lote e iniciar la adquisición anticipada de componentes para otras tres unidades.
Pruebas de software e integración con aeronaves tripuladas
En paralelo, Boeing avanzó con la validación del software de colaboración entre aeronaves tripuladas y no tripuladas (MUM-T). Durante el ejercicio Emerald Flag, realizado en la Base Aérea de Eglin, Florida, la empresa instaló este software en aeronaves Beechcraft para probar su interoperabilidad con el MQ-25 Stingray. Los ensayos involucraron un Beechcraft 1900D y un Beechcraft King Air E90, ambos compatibles con el enlace de datos tácticos Link 16.
Ilustración del puesto de control dentro del portaaviones del dronde reabastecimiento MQ-25 Stingray. Créditos: Armada de EE.UU. (US Navy).
Los vuelos demostraron la capacidad del software MUM-T para facilitar el mando y control entre aeronaves. Boeing prevé realizar nuevas pruebas para completar la validación antes de integrar estas funciones en los sistemas no tripulados. Esta tecnología busca mejorar el intercambio de información y la coordinación entre distintas plataformas durante las operaciones militares.
Producción y futuro operativo del MQ-25A
El sistema MD-5C integra la red de mando, control, comunicaciones, computación e inteligencia de la Armada (C4I) con equipos y programas de Lockheed Martin, incluidos componentes del sistema MDCX. Esta arquitectura permite controlar el MQ-25A y servirá como base para futuras aeronaves no tripuladas embarcadas. Según el secretario interino de la Armada, Hung Cao, “las capacidades de reabastecimiento desde portaaviones del MQ-25A Stingray permiten que los F/A-18 Super Hornet vuelen más lejos y durante más tiempo”.
La principal función del MQ-25A será reabastecer en vuelo a los aviones de combate embarcados, lo que permitirá ampliar el alcance operativo del ala aérea del portaaviones. Así, más aeronaves F/A-18E/F podrán concentrarse en misiones de ataque, mientras el drone asumirá parte de las tareas de reabastecimiento. La conexión probada desde el USS Ronald Reagan constituye un paso relevante para integrar el control de estos sistemas en las operaciones navales, aunque el programa todavía debe completar sus pruebas y avanzar hacia las entregas previstas a partir de 2029.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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